Visitas

jueves, 20 de diciembre de 2012

Un cuento antes del fin del mundo



No lo sabrá...
—Cómo te pareces a tu madre: tienes sus mismos ojos, la misma mirada vivaracha que destaca en su carita de pena.
—Cómo te pareces a mamá: la gallina que extiende sus alas para protegernos a todos. Has heredado su calma, su energía, incluso, ese pequeño mal humor, con el que nos sorprende de vez en cuando.
Recuerdo estas palabras mientras observo la foto de mis padres, en la que ella, sentada de frente, sujeta la mirada del fotógrafo, y él, presta atención a alguno de nosotros cuatro o, como me gusta pensar, llevado por su timidez, intenta pasar desapercibido. Pero, pese a lo que he escuchado toda mi vida, veo en el perfil de papá mi misma nariz, recta y prominente, la redondez de mi cara, e imagino su sonrisa socarrona, su risa maliciosa, en la que tantas veces me he visto reflejada. Una imagen tierna y feliz, como ha sido la mayor parte de mi vida. Unos minutos de ensoñación que me dan algo de sosiego y me alejan de lo que ocurre a mi alrededor. Una calma que solo dura unos instantes, hasta que el ruido de las explosiones, los gritos de terror,  cada vez se oyen más cerca, anunciando que la hora del final se aproxima.  Dejo la foto en la mesilla, bebo del vaso en el que he vertido el veneno, me tumbo con cuidado, entrelazo mis manos a las de mi marido, que yace abrazado a nuestra hija, y, mientras espero a que me venza la muerte, dejo que las lágrimas resbalen por mis mejillas al pensar que, mi niña, no  tendrá la oportunidad, ni siquiera, de saber... a quién de los dos se parecía.
____________________________________________________
Con este relato participo en el evento Un cuento antes del fin del mundo, organizado por Acuática. Hemos participado 69 relatistas, con un número tan erótico, seguro que encontráis muchas historias para pasar un buen final. Pinchad aquí y a ver qué os cuentan.

18 comentarios:

Rosa dijo...

Ufffff Ana qué triste, y qué bien contado!!!

Besos de fin del mundo desde el aire

Elysa dijo...

¡Jo, qué triste Ana! pero que bien contado, haces que le entre a una la congoja de ese final anunciado.

Besitos

Anónimo dijo...

Dolorosa historia, Ana. Me gusta como vas dosificando el drama

Laura dijo...

Uy Ana!, pues menos mal que lo he leído nada más levantarme. Llego a leer esta historia al acostarme y...no duermo de pena.

Tristísima historia, la verdad.
Un besito por lo bien que lo has contado.

PD: Los pormenores de mi micro ...jaja....eran algo muy simple "el contraste del mundo interior de cada uno ¡un gran mundo que a veces hacemos de las cosas más pequeñas!, ¡un gran mundo construido en el aire de la irrealidad (castillos de naipes) y los desamores! que cuando pretendemos "resolver"... se nos va de las manos porque el verdadero mundo - ese que nos rodea - sencillamente se termina. Buf! lo escribí a las 10:45, no me extraña que no lo entendieras.

Un abrazo Ana ;)

Yolanda Almansa dijo...

Acabo de tener un subidón a las siete de la mañana. Me he fijado en el calendario y he comprobado lo que me temía. Seguimos aquí, como debe ser.
Buen relato, Ana. Me ha encantado.
Un abrazo

TORO SALVAJE dijo...

Pero si eran fuegos artificiales de las fiestas del pueblo!!!!!

Besos.

Nicolás Jarque dijo...

Ana, un relato que empieza con esa mentira que se suele pronunciar por alegrar los oídos de los padres, pues se utiliza tanto para el padre como la madre. Aunque a veces, es difícil de creer por la semejanza evidente.

Es triste ese final y redondo que cierra un buen microrrelato.

Felices fiestas, un abrazo.

Bertha dijo...

Te deseo muchísima suerte!.Aunque el final un poco tríste(no me extraña con esta premoniciones) pero todo es necesario para que encajen las piezas.Tienes razón el nº es de registro jejeje:)

Me voy a deleitar leyendo a los demas participantes.

Un abrazo.

Puck dijo...

Ainssss, qué tristeza... llegas al final y no quieres leer lo que estás leyendo porque te invade la tristeza.
saludillos navideños

Juanito dijo...

Dramático, con la perfección de tus letras llegás hondo al lector; y no podemos dejar de sentir lo mismo que la protagonista.
¡Excelente!
Saludos...

Acuática dijo...

Ay, qué triste :'(
Menudo cambio de humor desde el principio hasta el final del micro. Muy bien llevado ;)
¡Gracias por haber participado! ^_^

joseluis dijo...

Hay un rompimiento de realidades, entre la añoranza feliz y la presencia terrible de la realidad. Me gusta tu narrativa, aunque el contenido sea triste.

Un beso :-)

M. dijo...

Un retrato muy triste pero también muy hermoso. Me ha gustado mucho, mucho, mucho.

Felicidades y ya que no se ha acabado el mundo, feliz 2013 :)

Amando García Nuño dijo...

Menos mal que solo bebiste tú el veneno. Así, tu marida y tu hija (más escépticos sobre el fin del mundo) te pudieron llevar a urgencias. Por los pelos....
Potente relato. Un abrazo.

Ricardo Miñana dijo...

Que pases un feliz fin de año, y que en el nuevo que llega
se cumplan todos tus deseos.
¡Feliz 2013!
un abrazo.

Ximens dijo...

Ana, la foto es una maravilla. Tu relato es muy tierno y triste, rebosa amor, y está muy bien escrito. Es tan calmante que hace que la situación parezca plácida. Por otro lado, tomo nota de tu recomendación de Gabo, aunque personalmente (jeje) no me gustan los talibanes del lenguaje, quizás precisamente (jeje) por no disponer del lenguaje con facilidad.

LA ZARZAMORA dijo...

Espero que alguien le cuente un día...
Y sepa de la memoria y el recuerdo.

Besos, Ana.

Y feliz entrada en año.

Luisa Hurtado González dijo...

Veo que esta entrada es de hace tiempo, no tanto, pero sí un poco.
Con la Carrera Verde, a la que te apuntaste, tienes ocasión para reanimarlo.
Te informo de que... te han pasado el relevo

http://cirujanosdeletras.blogspot.com.es/2013/01/entrada-repollo-relevo.html

Una imagen que espera un micro (ecologista), que puede seguir o no a la historia que nos vienen contando el resto de personas de tu grupo, a saber,los Repollos.

Si tienes cualquier problema, sólo tienes que preguntar.
Gracias por participar, Luisa